Esta sucesión de números, así vista, quizás no diga mucho. Sin embargo para cualquier aficionado al Barça debe asociarlo directamente a los tres momentos más felices de su club. En estos tres años se consiguieron las 3 Copas de Europa que jalonan el repleto museo azulgrana.

El Camp Nou, en un partido de Copa de Europa ante el Bayern Munich. Foto de Nadia_the_witch, extraida de Flickr.com.
La relación de la sección de fútbol con esta competición siempre fue una relación de amor-odio. Como club, es el que más veces ha ganado la máxima competición continental, ya que entre balonmano (7), hockey (17), baloncesto (1) y fútbol (3) ha conquistado 28 entorchados.
Hasta el mágico año 1992 no se conquistó la primera Copa de Europa. Era, quizá, el club más grande del continente que no la había conseguido ya. Esta ausencia de la orejuda en las vitrinas es lo que llevo a César Luis Menotti a hablar de “urgencias históricas”.
El equipo ya había acariciado dos veces el deseado título. La primera fue en 1961, en la ciudad Suiza de Berna, en la “final de los palos”. El Barça, después de deshacerse del Madrid, que había conquistado los primeros 5 titulos, llegó a la final contra el campeón portugués, el Benfica. En un increible partido, el Barça perdió 3-2. El Barça se estrelló contra la madera hasta 4 veces. Incluso se cambió la reglamentación de las porterias tras este partido, y los palos pasaron a ser redondos. En este enlace tenemos un completo resumen de aquel partido: http://www.elporvenir.com.mx/notas.asp?nota_id=306579

Més que un club. Foto de SantiMB, extraida de Flickr.com
El equipo no se recuperó en Europa hasta el éxtasis de Basilea de 1979 y la marea azulgrana. En 1986 el Barça llegaba a su segunda final. Era en Sevilla y contra un equipo del Este, el Steaua de Bucarest. Un lugar y un rival propicio, en teoría para conquistar la Copa de Europa. Sin embargo, nada salió como estaba previsto y el partido acabó 0-0. La tanda de penalti supusieron otro momento trágico para el equipo. Duckadam, se convirtió en una figura innombrable para el Barça, y es que no fueron capaces de anotar uno solo de los lanzamientos. El trofeo se escurría otra vez de las manos de los catalanes.
En esas llegó Cruyff, y cambió la Historia del Fútbol Club Barcelona. Pasó de ser un equipo victimista y a la sombra de la capital a ser un equipo ganador, que además asombraba a todo el mundo con su fútbol. El 20 de Mayo de 1992 el “Dream Team” escribía con letras de oro una de las páginas más gloriosas del fútbol culé. Wembley acogió el fin de la maldición del Barça con este trofeo. Se consiguió la primera Copa de Europa, tras ganar 1-0 a la Sampdoria italiana con un zapatazo de falta de Koeman en el minuto 111 de partido.

Cruyff y Koeman, responsables "espiritual y material" de la Copa de Europa de Wembley. Foto de Antoon´s foobar, extraida de Flickr.com
El Barça se quitaba de un plumazo todo sus complejos y además sentaba las bases de una filosofía, un juego y una forma de entender el fútbol que lo haría de una identidad propia para siempre.
Al Dream Team le dio tiempo a llegar a otra final de Copa de Europa. Fue en 1994, en Atenas. El Milan de Capello arrasó a los culés por 4-0. Fue el punto y final del mejor equipo del FC Barcelona hasta entonces.
No fue hasta 2006 cuando se pisó de nuevo la final de la máxima competición continental. El mágico Ronaldinho, Deco, Eto´o o incluso un incipiente Messi, completaban un equipo brillantísimo, que bien llevados por el mesurado Rijkaard arrasó durante dos años en España, y llegó a la final de la Copa de Europa. Fue en París, donde le esperaba el talentoso Arsenal de Henry y un jovencísimo Cesc. El Barça se impuso por 2-1, tras remontar con goles de Belleti y Eto´o y alzó la “segunda”.

Afición del Barça, antes del comienzo de la final de 2006. Foto de atomicShed, extraida de Flickr.com
Tras unos años desinflándose, la etapa Ronaldinho llegó a su fin. Al pasivo y observador Rijkaard le sustituyó el trabajador y audaz Guardiola. Era verano de 2008. Nadie imaginaba que el nen de Santpedor, cerebro en el campo del Dream Team y aprendiz de Cruyff construyera en su primera temporada uno de los mejores equipo de la historia del fútbol. Se alzó con el triplete (coronado luego con las corespondientes Supercopa de España y de Europa y con el Mundial de clubes) y recuperó y mejoró la esencia del Dream Team. Guardiola ya era una leyenda en el FC Barcelona. El Manchester United, en la final de Roma de 2009, no iba a osar a impedir que este equipo no fuera recordado como absolutamente perfecto. Messi (con la inestimable ayuda de Eto´o, único jugador culé que ha marcado en dos finales de Copa de Europa) guió a los suyos a una victoria por 2-0. Puyol levantó la tercera.
Pero este equipo tiene hambre de posteridad. Quieren hacer de Europa su coto privado durante años. Apuntan al Bernabeu con una decisión que tendrá asustado a muchos madridistas. Valdes, Puyol, Piqué, Xavi, Iniesta, Messi o Henry no se conformarían con otra cosa.
